No quiero estar a tres metros sobre el cielo, ni en la nieve, ni en una casita frente a la playa porque sin ti eso no vale nada. No quiero conocer las 7 maravillas del mundo porque ninguna se puede comparar con tus ojos. No me pienso molestar en hacer sesiones de hipnosis porque no tendrían ni la mitad de efecto que tiene una mirada tuya. No quiero atardeceres si no estoy tumbada en tu pecho, no quiero tardes sin tu manera de ponerme de los nervios, no quiero noches sin tu compañía, no quiero amaneceres si no son entre tus brazos y no quiero segundos de vida si no te tengo a mi lado.
» El genio les ofreció tres deseos. Él y ella se miraron. Les sobraron dos «







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